¡Nos vamos a la playa!




























Ha llegado el momento de compartir una de las entradas más refrescantes del verano...
!Nos vamos a la playa!.
Aprovechando el centro de interés de las vacaciones y el verano, se me ocurrió organizar una jornada playera y especial en el cole. Una jornada con sabor a fiesta, ya que se acercaban las vacaciones de verano.
Las prendas del verano, la bolsa de la playa, la prevención de riesgos, los deportes acuáticos, psicomotricidad (expresión corporal, lanzamientos, recepciones, coordinación, etc) fueron algunas de las cosas que descubrimos con esta actividad. Sin olvidar las risas que nos echamos y lo mucho que disfrutamos de nuestra jornada playera.
Quería que dejasen volar su imaginación, que se imaginasen que estaban en la playa, el mar, el arenal, la gente, los socorristas, el puesto de los helados...todo es posible si dejamos volar nuestra imaginación.







































La playa estaba llena de gente y nos fijamos que en el puesto de salvamento (casa verde) ondeaba la bandera de color amarillo, por eso había un poco de oleaje.
Después de colocar las toallas y mientras esperábamos a hacer la digestión para bañarnos, la maestra nos explicó por qué es importante  utilizar las cremas de protección solar, descubriendo que existen diferentes factores de protección solar (15, 30, 50...). ¡Qué ganas teníamos de echar la crema!.
















Ahora sí, "al agua patos".


















Neopreno, tubo, gafas, aletas, bodyboard, buceo, respiración... cuántas cosas descubrimos.



Pero lo mejor estaba por llegar...





















Con tanta carrera necesitábamos descansar un poco. ¡A las toallas!.





















Para finalizar el post me gustaría compartir el vídeo de una serie muy especial que me chiflaba  cuando era pequeña, y no tan pequeña, y que me acompañaba todos los veranos.


¡Felices vacaciones!

¿Cuánto pesas?



Para despedir el centro de interés de los animales, reforzar las propiedades de los objetos y jugar a clasificar los animales en función de su peso, se me ocurrió realizar un "Taller de peso" en el aula.
Menudas caras de sorpresa pusieron los peques al descubrir lo que les había preparado en la asamblea a la vuelta del recreo.
Comencé presentándoles los diferentes tipos de balanzas y básculas, escribimos el nombre en la pizarra y descubrimos la palabra kilogramos y su abreviatura. Rápidamente les pedí que se descalzaran para descubrir lo que pesaban.¡Les encanta andar descalzos por la clase!.

¡Vaya par de calcetines!.



¡Llegó el momento de la verdad!.
Observamos que la báscula de la profe era digital, al contrario que las otras balanzas. También averiguamos que para encenderla había que subirse encima hasta que apareciera el número 0.0 Kg. La primera en enfrentarse a la báscula fue la maestra.

¿Sabéis a quién corresponde cada peso?.

Cada peque escribía su peso en la pizarra y lo iba comparando con el resto de los compañeros, así descubrimos quién pesaba más y quién pesaba menos.


Después de pesarnos experimentamos con las diferentes básculas en pequeños grupos. Podíamos pesar todo aquello que se nos ocurriera: formas geométricas, alimentos, animales, plastilina...



Y hasta aquí nuestro taller de peso, esperamos que os haya gustado.
¡Ya llega el verano!.





¡Supercalifragilisticoespialidoso!


Qué poco queda para despedir este año maravilloso, para cerrar una de las etapas más inolvidables de nuestras vidas... 
A estas alturas del curso los peques tienen un dominio completo de todas las letras del abecedario, reconociendo las letras auditiva, visual y gráficamente. Sin embargo, me pareció buena idea diseñar una actividad para reforzar las letras mayúsculas, minúsculas y la construcción de palabras y frases, sin perder de vista el componente lúdico y motivador.
Cuando los peques entraron en clase les expliqué que algún duende travieso había mezclado todas las letras del abecedario de nuestro saco de las palabras. Necesitaba su ayuda para ordenarlas, pero de una manera muy especial. Tenían que formar una palabra larga, lo más larga posible. Pero en este caso no tenían que ser palabras "locas", inventadas, tenía que tratarse de palabras con sentido y significado para nosotros.
Qué ganas tenían de empezar a formar su palabra larga, casi no me da tiempo a dar la salida.
Poco a poco iban encontrando las letras necesarias para formar sus palabras.

Aunque con las prisas...se comían algunas letras.
Contamos las letras que formaban nuestras palabras y escribimos el número para adivinar que palabra era la más larga.


Con 10 letras, la palabra "septiembre" de Mario se proclamó la vencedora.
Estaban tan motivados con formar y descubrir palabras largas que se me ocurrió la idea de presentarles una de las palabras favoritas de nuestra querida Mary Poppins "Supercalifragilisticoespialidoso".
Para "complicar" un poco la actividad, los peques tenían que formar la palabra mágica de Mary Poppins sin tener el referente visual en el encerado. Les costó un poco, pero al final reto conseguido.


¡32 letras!.
Y para terminar nuestra sesión cantamos y bailamos con nuestra querida Mary Poppins.
¿Ya sabéis cuál es la palabra más larga y divertida?... "SUPERCALIFRAGILISTICOESPIALIDOSO".



Un tucán entre palmeras


Menuda sorpresa me llevé al entrar en el cole por la mañana y recibir este maravilloso regalo de Marcos, nuestro compi de la clase de 4 años. ¡Que tucán más chulo!.
Aprovechando nuestro rincón de la primavera y con vistas al nuevo centro de interés que íbamos a comenzar, los animales, decidí hacerle una casita en nuestro rincón.
Aprovechando un palito de brocheta y un trozo de plastilina le hicimos un árbol para que se sintiera más cómodo.
Sin que se dieran cuenta los peques, se me ocurrió diseñar una actividad con nuestro nuevo amigo para reforzar su destreza con las tijeras y seguir descubriendo el mundo de las plantas.
¿Qué os parece si creamos un bosque de palmeras para nuestro tucán?.
Comenzamos recortando todas las líneas que estaban marcadas en el folio.
¡Se parece a una falda hawaiana!.
Después doblamos el folio a la mitad.




Y enrollamos la parte que está sin recortar para crear el tronco de la palmera.
¡Se parece a un plumero!.
Cogemos un trozo de cartulina marrón "especial" y le echamos pegamento para pegarla al tronco.
 ¡Ya tenemos nuestro bosque de palmeras!.
 Para finalizar la casita del tucán, colocamos un trozo de plastilina en la base de la palmera para que se quede fijada a la mesa.
¡Fácil, divertido y creativo!.